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Bancos de sauna: cómo elegir altura, fondo y distribución

Altura, fondo, respaldo y paso: qué comprobar en los bancos de una sauna antes de encargarla, tanto para casa como para un centro.

Redacción Recovery Spaces

Un banco puede caber en el plano y resultar incómodo al sentarse. Antes de elegir la madera, decide dónde descansarán los pies, cómo apoyarás la espalda y por dónde entrará otra persona. La distribución se entiende mejor imaginando esos movimientos que contando plazas en una fotografía.

Dos bancos de madera enfrentados en una sauna de paredes curvas, con una estufa al fondo.
Fotografía de ambiente: Curtis Adams / Pexels.

Primero, decide cómo vas a sentarte

Para leer el plano de una sauna, empieza por una escena sencilla: dos personas sentadas, una tumbada o varios usuarios que entran y salen por turnos. Cada postura necesita un espacio distinto. Un banco largo no garantiza que puedas estirarte si una esquina, un respaldo o la protección de la estufa interrumpen la superficie útil.

En casa, marca la huella de los bancos sobre el suelo y prueba la postura con un asiento estable de dimensiones parecidas: una cinta en el suelo ayuda a ver el paso, pero no permite valorar la altura. En un centro, añade el recorrido de alguien que sale mientras los demás permanecen sentados. Las plazas se comprueban con cuerpos y movimientos, no solo con una cifra de catálogo.

La altura se dibuja con la sauna completa

La referencia no es únicamente la distancia al suelo. Una guía de diseño de bancos propone dejar unos 110–120 cm entre el banco superior y el techo. Es una orientación de diseño, no una medida universal: hay que ajustarla a la cabina, al equipo y a quienes la utilizarán.

Pide un dibujo de perfil donde aparezcan asiento, apoyo de los pies, respaldo y techo. Así podrás preguntar si las piernas quedan cómodas y cómo se sube y se baja. Un segundo nivel no debería resolverse como un salto improvisado. Si alguien tiene dificultades de movilidad, plantea sus necesidades desde el inicio; añadir un escalón al final no resuelve por sí solo el acceso.

Más fondo no siempre deja más sitio

La misma guía toma como referencia, para el banco superior, un fondo mínimo de 50 cm y de 60 cm o más cuando se busca tumbarse o subir los pies. Más profundidad no equivale siempre a más comodidad: sentado, un fondo excesivo puede alejar el respaldo y obligarte a inclinarte para alcanzarlo.

Mide desde el borde delantero hasta el respaldo instalado: esa es la superficie disponible, que puede ser menor que el fondo total del banco. Si dos personas prefieren sentarse, quizá les resulte más útil apoyar bien la espalda que ganar unos centímetros para tumbarse. Elige para la postura que vas a repetir, no para todas las posibilidades a la vez.

En línea o en L: comprueba el recorrido

Un banco recto concentra los asientos en una pared; una L ocupa dos, pero su esquina no siempre funciona como una plaza adicional. Dibuja también las piernas y el giro hacia la puerta. Si los bancos quedan enfrentados, representa ambos lados ocupados: el espacio vacío entre tablas no cuenta toda la historia.

La estufa impone otro límite: sus distancias de seguridad respecto a materiales combustibles dependen del equipo concreto. Esas separaciones no se reducen para ganar una plaza. Deben quedar recogidas en el proyecto conforme a su manual, junto con la protección necesaria y el acceso al equipo.

Deja espacio para limpiar

La limpieza también se decide en el plano. Pregunta cómo se llega al suelo, a la cara inferior del banco y a los encuentros con la pared. Un frente cerrado necesita una forma de acceder al espacio que oculta. Si hay piezas desmontables, pide que te enseñen cómo se retiran y se colocan sin comprometer su apoyo.

También interesa conocer la carga admisible y el sistema de anclaje previsto, especialmente en centros. La estabilidad no se deduce del grosor aparente de la madera. El proveedor debe definir los apoyos y las revisiones; para el cuidado diario, combina una limpieza adecuada de bancos y madera con el secado y la ventilación de la cabina.

Lleva a la consulta un plano con medidas, las posturas habituales y las necesidades de acceso. Recomendamos contactar con un especialista aquí para revisar la distribución antes de encargar los bancos. Recovery Spaces mantiene una relación comercial con Wellness Vision.

Redacción Recovery Spaces